Escritura Para Niños

“Escribe para que quien lea pueda entender” – le dije el otro día a mi hijo en primer grado. A sus 6 años y aunque puede deletrear correctamente muchas de las palabras que están a su nivel, aún enfrenta un reto para mejorar su letra.

Desde que comenzó con sus primeros trazos, podía notar que batallaba con sus habilidades motoras finas, pero pensé sería un proceso que se iría dando de forma natural e iría mejorando conforme más práctica tuviera; sin embargo, me he dado cuenta de que yo también debo fomentar esa práctica y no solo depender de la escuela.

Voy a confesar que al principio no sabía por dónde empezar y mi hijo ponía muchísima resistencia. Después del tiempo que pasaba en la escuela y si la maestra no le había dejado esa “tarea”, no quería ni agarrar el lápiz para escribir. En ese momento, o me portaba como un “ogro” para que pudiera lograr que lo hiciera, o trataba de negociar con él. Poco a poco, he ido aprendiendo que hay cosas que nos ayudan a ambos para hacer el ejercicio más placentero, que él pueda practicar, disfrutar de escribir y que su letra vaya siendo cada vez más legible. Algunas de las cosas que estamos haciendo, son:

Poner un ‘timer’ para realizar ejercicios de caligrafía

Cuando le enseñaba a mi hijo sus cuadernos de ejercicios de caligrafía con la letra punteada, su respuesta era un “no” rotundo. Un día, se me ocurrió pedirle a ‘Alexa’ que pusiera un ‘timer’ de 15 minutos y desde ese momento, todo se volvió más fácil. Él sabe que tiene que realizar esos ejercicios, pero también sabe por cuánto tiempo estará haciéndolo y de alguna manera, he visto que esto lo motiva.

Tiene su propio ‘pen pal’

Aunque no ha podido ver a uno de sus amigos desde que comenzó la pandemia, sí ha podido intercambiar mensajes con él. Su mamá y yo coincidimos en que sería una buena idea que ellos se enviaran “notas” para practicar escribir y poco a poco, se ha convertido en su ‘pen pal’. Tratamos de que se escriban una vez a la semana, pero para ellos ya no es algo aburrido porque comparten y leen las historias de alguien más qué está a su nivel.

Buscamos lápices divertidos y accesorios que le ayuden a tomarlo correctamente

Otro de los grandes retos que veo que mi hijo enfrenta, es tomar el lápiz en la posición correcta, por lo que he tratado de ayudarlo con diferentes accesorios. No todas las cosas que venden le ayudan, pero hay algunas muy útiles como los lápices gruesos, lápices triangulares y portalápices. Su maestra, además, nos recomendó tratar de escribir con colores quebrados ya que, al ser pequeños, le ayudan a mejorar la posición de su mano.

Tengo la confianza de que su caligrafía será cada vez mejor, pero también sé que este cambio es progresivo y debe pasar más tiempo en el que haya práctica, por lo que constantemente le estoy hablando del esfuerzo que debemos hacer.

A su vez, estoy preparando a mi hijo de tres años, ya que queremos fomentar un mejor desarrollo de sus habilidades finas desde ahora, y ponemos en práctica diferentes ejercicios:

Jugar con plastilina

Es una de las actividades que más disfruta y a su vez, algo que ayuda a que sus manitas se hagan más fuertes, lo que en su momento favorecerá el agarre del lápiz.

Colorear

Sienta las bases para una buena escritura, es la primera práctica que tienen y podemos hacerlo divertido con libros de colorear que tengan algunos de sus personajes favoritos.

Realizar trazos y seguir la línea punteada

Es una de esas primeras actividades que le ayuda a ganar fuerza también en la musculatura de los dedos. Seguir la línea de puntos establecida es algo que a los niños les ayuda a ganar precisión, además de favorecer la coordinación manual.

Como papás, muchas veces ya realizamos este tipo de actividades con nuestros hijos en preescolar; sin embargo, trato de hacerlo de manera consciente y poner tiempos de práctica, pues sé que le ayudará cuando deba entrar al kínder.

Al final, creo que lo más importante es el apoyo que les demos, que ellos sientan que es importante no solo en la escuela sino también en casa, y que busquemos evitar las tensiones para practicar, al tiempo que reforzamos sus logros y ellos sienten que su esfuerzo ha valido la pena.

Born and raised in the north part of Mexico, Aidée is a mom of two boys who considers San Antonio a great place to raise kids, even though all her family lives on the other side of the border. She speaks only Español at home and tries to teach her boys about their heritage, learning as well about American traditions and having fun adapting to both cultures. Favorite Restaurant: Palenque Grill Favorite Landmark: Mission San Jose Favorite San Antonio Tradition: Rodeo

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