Una carta a mi segundo hijo varón en su primer cumpleaños

Mi bebé,

Hoy me quedé viéndote dormir, has crecido demasiado rápido y el tiempo se ha ido entre mis manos. Muy pronto, el bebé que acurruco en mi pecho se transformará en un pequeño niño que andará caminando por todos lados… Así como te veo crecer tan rápido, quiero detenerme y decirte que a pesar de todo lo diferente que ha sido este primer año y todo lo que no he hecho contigo por ser el segundo, te amo tanto como amo a tu hermano mayor.

No, tú no tienes toda mi atención como la tenía tu hermano. Cuando naciste, tuviste que compartir mis cuidados y cariño; ese día, estaba preocupada sobre cómo reaccionaría tu hermano al tenerte físicamente con nosotros y desde ese momento, mi atención siempre ha sido para ambos. Pero sabes, aunque no puedo dedicarte el mismo tiempo que le daba a él cuando era bebé, tú tienes a un hermano que también te dedica tiempo, que es feliz de tenerte, que te canta canciones y está esperando la oportunidad de hacer algo por ti, desde alimentarte hasta darte nalgaditas para que te puedas volver a dormir.

No, tú no eres la niña que al principio anhelaba y que muchos querían que fueras para que tuviéramos la ‘parejita’. Pero sabes, tú eres la pareja de juegos perfecta para tu hermano y aunque hay entre ustedes tres años de diferencia, demuestran que disfrutan el estar juntos y sé que conforme tú sigas creciendo, irán construyendo grandes aventuras, armarán juntos legos, tendrán carreras de coches, brincarán en el lodo, andarán en bicicleta y los escucharé reír después de haber tenido un gran día.

No, la mayor parte de tu ropa no es nueva. Tú vistes lo que tu hermano usó a esa edad, hay algunas camisetas con manchitas o ropita que tiene su nombre. Pero sabes, cada vez que te veo vestir una de esas prendas, me recuerda lo rápido que pasa el tiempo y me enseña a atesorar la etapa en el que estás.

No, a ti no te tomo fotos todos los días, tampoco cada semana. A tu hermano le tomaba fotos con cada mínimo detalle y documentaba puntualmente cada ‘cumplemes’; contigo puede pasar uno, dos o varios días, antes de que siquiera recuerde que estás cumpliendo un mes más. No tengo cientos de fotos tuyas, pero sabes, eso no es necesario para que lleve tu imagen en mi mente a donde vaya, para que lo que más quiera sea que se llegue el tiempo de estar con ustedes.

Entre muchas otras circunstancias, esto te ha hecho crecer de un modo muy diferente a lo que tu papi y yo permitimos con tu hermanito, porque los segundos hijos son únicos en su propia manera de ser…

Tú eres un niño independiente, que busca explorar el mundo por sí mismo, sin temor a los peligros. Frecuentemente, te escapas de mis brazos para ir hasta donde está aquello que te interesa o te llama la atención, tú pareces no tenerle miedo a nada y te gusta descubrir por ti mismo todo a tu alrededor. Yo lo permito hasta el punto en donde descubras sin lastimarte, hasta el punto en el que yo aún te pueda ver mientras estás explorando.  

Tú juegas con juguetes de niño grande. A ti te gustan los legos, los camiones de bomberos, los carritos y los trenes, tanto o más como te gustan los juguetes de bebé. Yo le digo a tu hermano que tú quieres sus juguetes pues lo admiras y quieres ser como él, así el empieza a enseñarte a compartir y aprende también a compartir contigo.

Tú nunca estarás solo. Podrá ser repetitivo decirlo, pero tú tienes una gran compañía: tu hermano. Él va contigo en el asiento trasero del coche y se encarga de pasarte un juguete cuando te desesperas. Él juega contigo y cuando alguien más los cuida en casa, él es el rostro familiar que tú ves. Él te cuida, te acompaña y por qué no decirlo, también pelea contigo por atención o por ese juguete que los dos quieren tener, pero al final, ambos saben que siempre se harán compañía.

Mi bebé, cuando llegues a leer esta carta, no importa si tengas 10, 18 o 30 años, recuerda que, aunque fuiste el segundo, en el corazón de mamá siempre serás igual. Te amo.  

Born and raised in the north part of Mexico, Aidée is a mom of two boys who considers San Antonio a great place to raise kids, even though all her family lives on the other side of the border. She speaks only Español at home and tries to teach her boys about their heritage, learning as well about American traditions and having fun adapting to both cultures. Favorite Restaurant: Palenque Grill Favorite Landmark: Mission San Jose Favorite San Antonio Tradition: Rodeo